Fracturas

Las fracturas “chip” implican fragmentos muy pequeños de hueso separado mientras que cuando los fragmentos son grandes se llaman fracturas “slab”. Las fracturas “chip” “slab” dentro de las articulaciones a menudo necesitan la extracción del fragmento para prevenir la formación de artritis o enfermedad degenerativa articular. Fuera de las articulaciones, pueden curarse con reposo y tiempo. Las grandes fracturas “slab” ya sean dentro o fuera de las articulaciones a veces necesitan cirugía de reemplazo con fijación con tornillo. Los pequeños “chips” separados dentro de las articulaciones a veces se llaman “ratones articulares ".
Las fracturas desplazadas son aquellas en las que los fragmentos óseos se han separado y hay una distancia entre ellos, mientras que en las fracturas no desplazadas las fragmentos mantienen sus posiciones normales, y sólo se ve la línea de fractura. Dependiendo del hueso y del área comprometida, las fracturas sin desplazamiento son generalmente más fáciles de reparar que las desplazadas.

Las fracturas por avulsión son aquellas en las que un trozo de hueso se separa por la acción de un tendón o ligamento al que se adhiere. Como hay daño de tejidos blandos, estas fracturas pueden ser difíciles de reparar.

Las fracturas que involucran articulaciones por lo general tienen un pronóstico mucho peor que los que no lo hacen, debido a la artritis o enfermedad degenerativa secundaria que se suele desarrollar una vez han consolidado.


¿Cuáles son las fracturas más comunes?

Las fracturas más comunes incluyen los huesos distales de las extremidades. Las fracturas suelen producirse ya sea como resultado de un trauma directo consecuencia de una caída, golpe o patada o durante el ejercicio intenso.

Las fracturas más comunes son:

Fracturas de tejuelo

Estos se suelen producir por la contusión sobre una superficie irregular y dura. Si la fractura no afecta también al hueso navicular, se suelen curar bien con reposo prolongado y la aplicación de una herradura específica. Si la fractura afecta a la articulación interfalangiana distal, el pronóstico es reservado. Especialmente en estas últims suele ser necesaria la fijación con tornillos.