Caballos Monórquidos y Criptórquidos


La descripción más precisa de descenso de los testículos en el caballo es la de Bergin, Gier, Marion y Coffman (1970). A pesar de que la hipótesis sobre el mecanismo de descenso, han sido modificados en los últimos años de trabajo en otras especies.
La teoría actual Hutson et al, (1990) es que la testosterona (androgeno) de la gónada fetal provoca la maduración de las neuronas de la médula espinal cuyas fibras periféricas constituyen una parte del nervio genito-femoral. Estos nervios, al igual que muchos otros nervios de la columna, pasan por un agujero en la pared del cuerpo.

El gubernaculum se desarrolla como una hebra del mesénquima que va desde el polo caudal de la gónada primitiva a través de este agujero, hasta el blastema pélvico donde el escroto se alojará finalmente. El engrosamiento del gubernáculo hace que se dilate el agujero a través del que discurre, formándose a causa de este engrosamiento, lo que conocemos como canal inguinal. Esta dilatación hace posible descender los testículos, pero no lo causan. Los testículos migran desde su posición primitiva cerca del riñón a una posición justo en el interior del canal inguinal.
Los mecanismos implicados son todavía un tanto oscuros, probablemente haya implicación de la inhibición de los derivados del conducto de Müller, además a las pocas semanas hay células de Leydig que producen testosterona, la cual estimulará el desarrollo de los derivados del conducto de Wolf, por lo que tomaran parte en el descenso sustancias y elementos de crecimiento diferencial.


En el caballo este proceso se acerca a la terminación alrededor de los 60 días de gestación. Sin embargo, en este punto del desarrollo fetal, es imposible el paso de la gónada a través del canal inguinal (Cole et al, 1933). En el último mes de gestación los testículos pesan entre 5 y 10 g y de esta manera se hace posible el descenso, pero incluso ahora el proceso es difícil. A finales del embarazo los fetos equinos, muestran una forma de sus gónadas de salchicha, los testículos están deformados. Por lo que se cree que para que entren en el canal es necesario que se encuentren de esta forma. Ahora se tiende a creer que, en todas las especies, el paso inguinal se da a causa de movimientos fetales que aumentan la presión abdominal, por lo que logran el paso formando una especie de hernia en el canal inguinal.