Ozonoterapia

 

El caballo, todos sabemos qué tipo de animal es: herbívoro, de gran tamaño, de gran belleza, de trabajo (campos, policía, turismo, etc.) para producción de carne en algunos países y fundamentalmente es un animal que se utiliza para deporte.
Pero cuál es el equino paciente candidato a realizarse la ozonoterapia?

En primer lugar deberá ser un ejemplar de valor, como individuo elegido para curar ó mejorar su patología. La estima del caballo como individuo suele ser posible por distintas razones, pero específicamente la condición está ligada al valor genético y a las cualidades deportivas del animal y consecuentemente a su valor económico. Así, cuando este tipo de animal tiene problemas, surge la necesidad de tratarlo, y es éste el paciente para la práctica de la ozonoterapia.

La ozonoterapia requiere de un gran esfuerzo para el propietario y para el médico veterinario que la aplica, porque los protocolos de trabajo contienen un número de repeticiones que deben formularse y aplicarse en su totalidad para que el tratamiento sea efectivo.

No es una buena práctica aplicar ozono 1 ó 2 veces y abandonar el tratamiento. La expectativa de obtener un buen resultado dependerá de producir la estimulación adecuada, provocando la oxidación terapéutica JUSTA que logre estimular la producción de enzimas antioxidantes, entre otras cosas y de esta manera lograr el objetivo de curar. El ozono en el organismo actúa sobre los ácidos grasos poliinsaturados fundamentalmente y sobre los compuestos tiólicos de las células creando los ROS (especies reactivas del oxígeno), siendo éstos compuestos los que circulando por el organismo ejercen los efectos terapéuticos deseados. Esta nueva ventana de la medicina produce invariablemente un sinnúmero de preguntas, que sintetizaré en los siguientes párrafos: