Uso de Células Madre Mesenquimales en el Aparato Locomotor del Caballo

F.J Váquez, A. Romero
Hospital Clínico de la Universidad de Zaragoza. Grupo de investigación LAGENBIO

Uno de los campos de la medicina que más expectativa ha levantado en los últimos años es la terapia celular con células madre. El aislamiento de células embrionarias humanas, la aparente y la inesperada potencialidad de las células madre adultas y el desarrollo de la terapia génica nos lleva a imaginar un futuro esperanzador para un importante número de enfermedades en la medicina equina.

A lo largo de las siguientes líneas, discutiremos algunos conceptos básicos sobre lo que son las células madre, que se entiende por versatilidad de células madre adultas y qué evidencias apoyan la existencia de células madre adultas pluripotenciales. Finalmente, comentaremos cuáles son algunas de las aplicaciones clínicas que se están desarrollando en la actualidad y cuál puede ser bajo nuestro punto de vista el futuro en esta campo.

¿Qué es una célula madre? Una célula madre o troncal (de la traducción del inglés “stem cell”) es aquella capaz de dividirse indefinidamente y diferenciarse a distintos tipos de células especializadas, no solo morfológicamente sino también de forma funcional.
Las células madre se pueden clasificar según su potencial de diferenciación en células madre totipotenciales, capaces de producir tejido embrionario y extraembrionario, células madre multipotenciales que tienen la habilidad de diferenciarse a tejidos procedentes de cualquiera de las tres capas embrionarias y por último las células madre pluripotenciales, que son capaces de diferenciarse a distintos tipos celulares procedentes de la misma capa embrionaria. La capacidad de diferenciación de estas líneas celulares se denomina plasticidad.

La existencia de células madre adultas en distintos tejidos, incluyendo hematopoyético, neuronal, epidérmico, gastrointestinal, músculo esquelético y cardíaco, hígado, páncreas y pulmón non admite controversia. Sin embargo, a lo largo de estos últimos años, se ha hecho evidente que las células madre adultas derivadas de estos órganos no solo pueden generar células maduras de dicho tejido sino también tejidos derivados de otras capas embrionarias, siendo el caso más típico el de las células madre hematopoyéticas capaces de diferenciarse a tejidos como hepatocitos, músculo cardíaco, endotelio etc.

La médula ósea contiene diferentes tipos de células madre como son las hematopoyéticas (HSC), las llamadas “Side Population Cells” (SP), células progenitoras adultas multipotenciales o MAPCs y las células madre mesenquimales (MSC) también denominadas células madre estromales.

En los últimos años se han descrito distintos marcadores de superficie que han permitido identificar y aislar células MSC tales como el CD29, CD44, CD71, CD90 etc. Las MSC no expresan antígenos de superficie específicos de las HSC como son el CD34, CD45 o CD14 y se ha demostrado in vitro que son capaces de diferenciarse a tejidos mesodérmicos funcionales como osteoblastos, condroblastos, adipocitos y mioblastos esqueléticos. Últimamente varios grupos de investigación han conseguido diferenciar células MSC a células derivadas del neuroectodermo (neuroesferas). La capacidad de estas células de diferenciación en múltiples linajes celulares se viene utilizando en aplicaciones clínicas terapéuticas tanto en humana como en medicina veterinaria. En medicina equina, la mayoría de los estudios se están realizando con células madre autólogas obtenidos a partir de aspirados de médula ósea, tejido graso y más recientemente en sangre periférica.