| Hock Pathology |
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El tarso comprende los siguientes elementos óseos: astrágalo (talus) y calcáneo en la hilera proximal, un hueso central en la hilera intermedia y, finalmente, en la hilera distal, el primero y segundo huesos tarsales fusionados, y el tercero y cuarto huesos tarsales separados. Existen numeros ligamentos en esta articulación, pero la mayoría de ellos son cortos y se consideran como engrosamientos locales de la capa fibrosa de la cápsula articular. Existen tres de interés clínico: los 2 colaterales, que se disponen entre los maleolos y los correspondientes metatarsianos accesorios (palpables en toda su longitud) y el ligamento plantar largo que se dispone en la cara plantar del calcáneo, pasa sobre el cuarto hueso tarsal y luego continúa distalmente hacia la porción proximal del metatarso. Si se inflama este ligamento y se observa lateralmente se aprecia convexidad en la cara plantar del tarso (corvaza). El tarso es una articulación compuesta por tres cavidades articulares. La primera cavidad corresponde con las articulaciones tarsocrural (tibia astrágalo y calcáneo) y intertarsiana proximal que se encuentran comunicadas. La segunda cavidad corresponde con la articulación intertarsiana distal y la tercera con la articulación tarsometatarsiana. La articulación tarsocrural es la de mayor movimiento (flexión y extensión) y las articulaciones distales se caracterizan por un movimiento reducido de rotación y corte, sin embargo son estas las más afectadas por patología articular. Es una articulación compuesta formada por cinco articulaciones: tarsocrural, intertarsiana proximal, intertarsiana distal, tarsometatarsiana, y astragalocalcáneo. La articulación tarsocrural presenta movimiento de flexión y extensión. Las articulaciones distales, se caracterizan por un leve movimiento de desplazamiento. Siendo éstas, sin embargo, las más afectadas por lesiones.
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