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Babesiosis PDF E-mail

 

 

La babesiosis equina, también conocida como piroplasmosis, es una enfermedad febril transmitida por garrapatas que afecta a caballos, asnos y sus híbridos. Como reservorio de la enfermedad juegan un importante papel sobre todo en las zonas tropicales los équidos salvajes como la cebra.

Distribuida a escala mundial, en países de climatología tropical y subtropical, y en países de clima templado. La prevalencia de la enfermedad es muy variable según la zona geográfica como veremos más adelante. Su presencia está asociada a la de los ixódidos vectores.

Los agentes causales de esta enfermedad son protozoos hemáticos del género Babesia: B .equi y B. caballi, las cuales pueden actuar aisladas o asociadas.

Las manifestaciones clínicas aparecen tras un periodo de incubación de 12-28 días, y consisten en fiebre, anemia, ictericia, anorexia, depresión, a veces hemoglobinuria, incluso muerte.

La importancia actual radica en la capacidad de difusión por équidos portadores o garrapatas infectadas introducidas en áreas libres de Babesia. Ha sido considerada por todo ello por el Código Zoosanitario Internacional, y en países libres de la enfermedad se han modificado sus reglamentos zoosanitarios para exigir que todos los animales a importar estén libres de babesiosis, incluso en estado de latencia. Estos países son entre otros EEUU, Canadá, Australia, Japón...

Es de importancia sanitaria (enfermedad muy frecuente en nuestros caballos y que a menudo se presenta como un proceso grave) y económica (por dar lugar a grandes pérdidas). Estas pérdidas podemos dividirlas en tres puntos: repercusiones en el comercio internacional de España y Portugal que son zonas endémicas porque se limita la exportación de PRE y Lusitano; es condicionante para el tránsito internacional de équidos deportivos (por ejemplo, en las Olimpiadas de Montreal se impidió la participación de équidos procedentes de Francia, Italia, Bélgica, Suiza, Polonia, y todo el equipo chileno debido a que eran portadores inaparentes, fase latente de la enfermedad); y gastos de prevención, tratamiento y mortalidad que la enfermedad origina.

ETIOLOGÍA

Los agentes causales de esta enfermedad de grave repercusión clínica son dos parásitos intraeritrocitarios del género Babesia: B.equi y B.caballi. Ambas especies pese a pertenecer al mismo género tienen diferencias notables en su forma de vida, acción patógena, etc.

Babesia CABALLI

Presenta en el hospedador vertebrado unas formas intraeritrocitarias típicas del género Babesia.

Estas formas intraeritrocitarias son los merozoítos son apreciables en extensiones sanguíneas teñidas por el método de Giemsa entre otros. Son piriformes sobretodo, 3-5 mm (se conocen como babesias grandes) y a menudo se sitúan en parejas formando un ángulo agudo entre ellos. También pueden ser esféricas, ovales o germinativas. Estas formas resultan de la esquizogonia eritrocítica por fisión binaria.

El ciclo requiere de un hospedador invertebrado que es la garrapata para completarse. En el intestino de este vector de la babesiosis, tras la succión de sangre infectada, tiene lugar la diferenciación del parásito en formas sexuadas (gametocitos) y la formación del cigoto (que como es móvil se le conoce como cineto): gametogonia. Culmina el proceso con la invasión del ovario de la garrapata, garantizando de este modo la infección en generaciones venideras, y la transmisión del parásito, preferentemente a través de ninfas o adultos, en cuyas glándulas salivares se replicaron asexualmente las babesias (esporogonias) dando lugar a las formas infectantes (esporozoítos). La transmisión en la garrapata de esta especie de Babesia puede ser transovárica (cineto en ovario) o transestadial (transmisión del parásito de un estadio a otro del vector).

Babesia EQUI

A diferencia de B. caballi posee en el hospedador vertebrado una fase de multiplicación en el interior de los linfocitos (esquizogonia exoeritrocítica) con formación de esquizontes similares a los de Theileria. A continuación tiene lugar la invasión de glóbulos rojos iniciándose la esquizogonia eritrocítica.

Los merozoítos se observan también en el interior de eritrocitos, y son más pleomórficos y de menor tamaño, 2-3 mm (babesias pequeñas) si se compara con B. caballi. Predominan las formas ameboides, esféricas, redondeadas, y a veces con forma de era o coma. Frecuente evidenciar en extensiones teñidas con Giemsa, cuatro merozoítos dispuestos a modo de “Cruz de Malta”, derivados de doble segmentación de célula madre.

El ciclo de la garrapata comprende la gametogonia, pero difiere de esta en que no existe invasión del ovario, aunque si de las glándulas salivares, formando esporozoítos en el siguiente estadio evolutivo de ixódido. La transmisión es, por tanto, tranestádica.
Tiene cierta resistencia a los babesicidas convencionales y es  más patógena que B. caballi. Todas estas características y algunas otras que se irán mencionando más adelante hacen que determinados taxónomos la consideren más cerca de Theileria que de Babesia, incluso algunos llegan a elucubrar la existencia de un nuevo género.